"El jefe del Gobierno confirmó ayer lacónicamente que ha autorizado la toma de contactos con el entorno de ETA. Poco después, el portavoz del Ejecutivo aclaró que esos contactos (…) apuntan a acreditar que la decisión de la organización terrorista de abandonar la violencia es definitiva. Obvió decir –era innecesario- que, de confirmarse tal cosa, habrá negociación.

¿Cómo? ¿Entre quiénes? ¿Cuándo? ¿Dónde? El Gobierno no quiere entrar en detalles, y se entiende. Se sabe, eso sí, que el Presidente del Gobierno* está decidido a seguir el proceso muy de cerca, no delegando en nadie salvo para lo imprescindible. Lo más probable es que la tarea acabe subdividiéndose: habrá diálogo directo con ETA, de un lado, para evaluar el problema de los presos –aunque no sólo-, y habrá por otro lado conversaciones más específicamente políticas, en las que todas las fuerzas parlamentarias habrán de tener participación.

Estamos, en todo caso, ante un giro fundamental de los acontecimientos (…). La iniciativa que ha emprendido desborda ampliamente no ya sus planteamientos iniciales –que para qué recordar- sino incluso posiciones más matizadas y recientes, como la que exigía “un signo inequívoco” de ETA antes de pasar a mayores. Al final, ha optado por prescindir de los contactos exploratorios del CESID –difícilmente podría encontrarse un organismo que suscitara más recelos en la otra parte- y tomar la iniciativa directamente y con valentía, como hizo John Major en su día con el IRA.

El Gobierno vasco ha manifestado la “gran satisfacción” que le produce la iniciativa del Presidente. IU la ha calificado de “fabulosa”. EA dice que “éste es el camino”.

(…)

Ante asunto de tanta trascendencia, los celos partidistas están de más. Si la paz acaba por lograrse, nunca será exclusiva del Gobierno: corresponderá a todos cuantos la hayan propiciado."

Autor:

Pedro J. Ramírez, 4 de noviembre de 1998 (Editorial EL MUNDO).

* José María Aznar (he substituït jo el seu nom per Presidente per no aixafar la sorpresa).

Per la mateixa raó he obviat en els (…) les referències al MNLV, i al final unes declaracions del PSOE.

Si voleu, podeu llegir l’editorial sencera aquí.

En resum: Quins collons, Pedro J.! (això ja ho deia fa molt de temps una tal Exuperancia)