Los pactos postelectorales

Sobre los pactos postelectorales en autonomías y capitales de província.
Ayer por la mañana vi en Els Matins de TV3 a David Madí (CiU) y a José Zaragoza (PSOE) debatiendo. En un momento del debate hablaron sobre los pactos de las formaciones políticas para gobernar en las distintas instituciones, Madí ofreció más de 2 y de 3 veces al señor Zaragoza un pacto por el cual se respetara la lista más votada en todas partes y no se dieran esperpénticas situaciones como a día de hoy pasa en diferentes municipios. El señor Zaragoza al principio hacía oídos sordos, hasta que se vio obligado a responder y declinó el ofrecimiento diciendo que había que respetar allí donde han ganado las mayorías, (deduzco que hablaba de mayorías de izquierdas).
Hace un par de días que quería escribir sobre este tema, y al ver eso por la tele me sirve para ponerlo como pequeña introducción. Voy a hablar en aspecto general, de capitales de provincias y autonomías, allí donde importan las líneas maestras de los partidos. Sería una tontería ponerse a hablar de pequeños municipios, donde por mucho que sea un tópico decirlo al final los nombres de los partidos se diluyen y se votan a las personas y no a sus siglas.
En las últimas elecciones autonómicas el PP ganó 10 comunidades, 7 con mayoría absoluta, por el contrario el PSOE ganó en 5, 2 con mayoría absoluta.
En las 3 que no ganó el PP con mayoría absoluta, éstas son Cantabria (41,53% de votos), Navarra (42,2 %) y Baleares (46,01%), el PP no gobernará en ninguna de ellas. El caso de Baleares, donde el PSOE ha pactado con Unió Mallorquina, un partido que se define como de centro liberal, y 4 partidos más con tal de echar al PP del poder, algo que ya hicieron en 1999 y que llevó el caos a las islas. En Navarra todo indica a un pacto entre el PSOE y los nacionalistas vascos de Nafarroa Bai (quién diga que presentarse un partido vasco en unas elecciones de otra comunidad no es anexionismo que me lo explique), con los votos de ANV que están por ahí en medio pululando. Por último Cantabria, donde volverán a gobernar otra vez los nacionalistas del PRC con el apoyo incondicional del PSOE.
En las elecciones autonómicas más de lo mismo, el PP gana en 34 capitales de provincia, 21 con mayoría absoluta. El PSOE gana en 16, con mayoría en 4.
De las 13 que el PP ganó sin llegar a mayoría absoluta sólo gobernará en Zamora, Pamplona y Almería. En Zamora el PSOE intentó hasta el último momento un acuerdo con los independientes para crear un tripartito con IU, pero no lo consiguió, En Pamplona el PP ha mantenido la alcaldía por la decisión del PSOE de no compartir voto con ANV, en caso de no figurar ésta formación seguro que habría perdido la alcaldía. En Almería el PP gobernará con los independientes.
De las capitales que ha perdido el PP destacan Pontevedra (44,15% de votos para el PP y gobernará el BNG) , Orense (42,15% y gobierna el PSOE), Logroño (46,45%, el PSOE), Palma de Mallorca (46,03%, el PSOE), Cáceres (46,20%, también el PSOE) y Córdoba (43,96% y gobierna IU) en todas éstas ciudades el PP estaba a 1 concejal de la mayoría absoluta.
Después de toda la exposición de datos queda demostrado que unos están dispuestos a vender su madre o el alma al mismísimo diablo (o ambas) con tal de tocar poder. No quieren ni oír hablar de un pacto sobre respetar la lista más votada, no les conviene para nada. Eso sí, cuando se les vuelve en contra, como el caso de López Aguilar en Canarias, donde Coalición Canaria ha rechazado pactar con ellos por su prepotencia, despotrican sobre éstas maneras.
Los pactos de gobierno son perfectamente legítimos, pero que no nos vendan la moto de voluntades de cambio, ganas de una mayoría de izquierdas y de progreso cuando no es así. En muchas situaciones se justifican estas alianzas por la similitud de ideas, cuando la única idea que los une es la de sumar para gobernar.
Las matemáticas entienden de lógica, pero los pactos políticos en ocasiones no entienden de coherencia.






