El fin de la tregua

Ayer se anunciaba el fin de la “tregua indefinida” de la banda terrorista ETA, ahora cabe preguntarse los motivos de ésta ruptura.
ETA ha conseguido entrar de nuevo en las instituciones democráticas mediante ANV (negarlo sería hacer un ejercicio de cinismo, un partido que antes difícilmente completaba 15 listas de la noche a la mañana presenta listas en todos los municipios de País Vasco y Navarra), por lo tanto ETA ha roto la tregua cuando le ha convenido, ha quedado demostrado que eran ellos los que controlaban el tempo durante todo este proceso.
En estos meses la tarea realmente difícil era mantenerse firme en unos principios y valores que no se pueden romper. Mantener la postura de no negociar con terroristas, de combatirlos mediante la Ley y el Estado de Derecho era una tarea desagradecida pero completamente necesaria.
El camino fácil era dejarse llevar por la euforia del momento: creerse que los terroristas iban a dejar la violencia, llamarlos “hombres de paz”, decir que la muerte de 2 personas en el bombazo de Barajas era un accidente… son tantas cosas…
El camino difícil era defender lo que ha defendido el PP: La derrota total de ETA, que pierdan toda esperanza en lograr sus objetivos, no tendrán cesiones ni concesiones, y cuando todo esto pase, cuando ETA esté aniquilada y no represente ninguna amenaza para los españoles, entonces sí habrá paz.
Ahora parece que Zapatero rectifica, o al menos parcialmente, ya que en su declaración no ha perdido ni la ambigüedad que ha caracterizado sus intervenciones durante todo el proceso ni la opacidad con la que se ha tratado el mismo (habría que recordarle sus palabras el 14-M sobre gobernar con talante y transparencia).
Puede que ahora intenten arreglar su error, posiblemente corrijan algunos de sus errores durante este periodo, pero lo que no podrán borrar es el escándalo formado con la prisión atenuada a De Juana Chaos, el salto a la torera de la ley de partidos ni la presencia de ANV en ayuntamientos del País Vasco y Navarra.
Dicen que rectificar es de sabios, pero hacerlo ahora significa ponerse en evidencia y dar la razón al único que ha mantenido la coherencia y la cordura durante todo este tiempo, el PP. Aunque cabría ver cuánto influye en este cambio de rumbo del Gobierno la proximidad de las elecciones generales y los resultados de las últimas autonómicas y municipales, que han sido un claro aviso a Zapatero del resultado electoral que conllevan sus políticas.
Para terminar, citaré al filósofo Julián Marías, que dijo: “No hay que tratar de contentar a quienes no se van a contentar”.






