No es un tema nuevo, pero estos días se vuelven a reproducir con más intensidad los ataques y las declaraciones hacia un cierre, censura o despido de los medios críticos con el Gobierno y sus periodistas y locutores.
 
La diferencia actual es que el presidente del gobierno, Z, en una clara demostración de su conocido talante, se ha puesto al frente de la nueva censura que se quiere instaurar en España, con sus declaraciones sobre la COPE.
 
Gabilondo, ese periodista que abrió un noticiario asegurando que se habían encontrado los cuerpos de terroristas suicidas en los trenes del 11-M y que también dijo que las manifestaciones del 13-M en las sedes del PP eran espontáneas, ha vuelto también a la carga.

Durán i Lleida ha sido otro de los que se apunta a la nueva moda, ahí está todo un político democristiano pidiendo el aborto de la COPE.

Esos que llaman fachas, franquistas, de extrema derecha, etc.… a quienes no piensan como ellos son precisamente quienes parecen tener más nostalgia de aquella época y de sus quehaceres en los medios de comunicación.

¿Tanto les cuesta aceptar que no todo el mundo piense como ellos? A mí nunca se me ocurriría quitarle el micrófono a un locutor de radio, intentar censurar los artículos de ciertos periodistas o pedir el cierre de algunos medios simplemente porque no piensen como yo. La libertad de expresión es para todos, si se sobrepasan para eso está la justicia, pero no la censura.

El mundo, la COPE, La Razón, Libertad Digital, todos igual de malos, igual de culpables. La sombra de Goebbels es alargada.